Las ventajas de saltarse la dieta de vez en cuando

Según un estudio publicado en Science Direct, permitirnos algún que otro capricho en la dieta semanal podría incluso ayudarnos a mantenernos en nuestro peso. Rita Coelho do Vale, Rik Pieters y Marcel Zeelenberg proponen un régimen de 10500 calorías a la semana en el cual se establece un día de descanso. Es decir, que ese día podríamos comer lo que quisiéramos, pero sin salirnos del límite recomendable de calorías semanales.

chocolate

En el estudio, la mitad de los participantes tuvieron este día festivo en el que poder comer lo que les apeteciera, mientras que la otra mitad ingirió más o menos las mismas calorías cada día, sin permitirse ningún festín. Tras dos semanas alimentándose de esta manera, ambos grupos habían reducido su índice de masa corporal y no hubo diferencias significativas en cuanto a la pérdida de peso. Es decir, que los que mantuvieron un comportamiento más saludable no fueron más exitosos en sus objetivos que los que se permitieron caprichos.

Se pudo comprobar también que aquellos que habían comido lo que querían un día a la semana estaban dispuestos a continuar con la dieta con más ganas y eran capaces de mantener un régimen por más tiempo. “Si estamos agotados y de mal humor es más probable que nos demos por vencidos. Pero si podemos visualizar que pasados unos días vamos a poder tener un ‘día libre’ en el que disfrutaremos de platos que normalmente no entrarían dentro de un plan de adelgazamiento, es mucho más probable que nos adhiramos a lo que marque la dieta”, explica Rita Coelho.

 

La dieta mediterránea es la que menos contamina

Un estudio en el que participan el Complejo Hospitalario Universitario de Huelva, la Universidad Jaume I de Castellón y la Universidad de Huelva ha analizado la huella de carbono en los menús españoles, tomando en cuenta una dieta mediterránea, frente a lo que podemos encontrar en los países anglosajones, como Reino Unido o EE UU.

Las hortalizas, verduras y frutas

De este modo, en el Hospital Juan Ramón Jiménez de Huelva, se analizaron 448 comidas y 448 cenas en las diferentes estaciones del año. Se incluyeron platos típicos que podemos encontrar en cualquier casa o restaurante, como el gazpacho, el pisto o la paella.

La huella de carbono media diaria que se obtuvo, una vez analizados los resultados, fue de 5,08 kg de CO2, muy inferior a la media en EE UU o Reino Unido para misma ingesta calórica (2.000 calorías).  Estas diferencias, según explica en El País Rosario Vidal, primera autora del estudio, se explicn porque “en España se consume mucha menos carne de vacuno -uno de los alimentos con mayor huella de carbono- y se toman más verduras y frutas, con baja huella de carbono”.

Podemos decir, por tanto, que nuestra dieta es más sana, pero también “más ecológica”.

Vía El País

La comida basura, relacionada con la pérdida de memoria

Los estudios no hacen más que arrojar datos alarmantes sobre la comida basura. Sin embargo, no parece tan fácil eliminarla de nuestra dieta por completo.  Seguimos consumiéndola y algunos acusan ya sus efectos. Uno de ellos, según un estudio de la Universidad de Nueva Gales del Sur realizado con ratas de laboratorio, es la pérdida de memoria. A partir de esta investigación, en la que se alimentó a los animales con comida basura durante seis días, los investigadores australianos se dieron cuenta de que este tipo de alimentos inflaman una región determinada del cerebro, en concreto aquélla encargada de los recuerdos y la memoria.

comida basura

Según la profesora Margaret Morris, “lo que es sorprendente de esta investigación es la velocidad con la que se produjo el deterioro de la cognición”, ya que en los experimentos realizados con las ratas, se notaba ya al cabo de una semana. Es más, los “datos preliminares también sugieren que el daño no se invierte cuando las ratas se cambian de nuevo a una dieta saludable, lo que es muy preocupante”.

De momento, es difícil extrapolar los datos a los humanos, pero en las primeras pruebas realizadas, también se advierten deficiencias en las funciones del cerebro tras ingerir este tipo de comida durante varios días.

 

 

Escrito por | 18 de diciembre de 2013 | 0 comentarios
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Comer pan ayuda a cumplir con la dieta

Hasta ahora, siempre hemos creído que el pan es una de las cosas de las que hay que prescindir casi de inmediato si pretendemos bajar unos kilos. Sin embargo, según los resultados de una investigación llevada a cabo en el hospital La Paz, de Madrid, es un alimento que en cierta forma podría ayudarnos a bajar de peso.

Tal como explica Europa Press, el experimento lo realizaron con dos grupos de mujeres, que siguieron dietas hipocalóricas de 1.500 calorías diarias, pero una de ellas llevaba pan y la otra no lo incluía. Ambos grupos perdieron unos 4 kilos de peso, por lo que en ese sentido no es que el pan adelgace, obviamente. Sin embargo, en el grupo que había consumido pan, se detectó una mejora del perfil calórico y nutricional, así como una mayor sensación de saciedad.

También hubo diferencias en el número de abandonos, siendo superior entre las chicas de la dieta sin pan. Los autores concluyen, por tanto, que la inclusión o exclusión de este alimento en una dieta no es tan determinante como creíamos.

Así que, ya veis, quizá tomar pan de vez en cuando mientras hacemos dieta pueda ayudarnos a no pasar hambre y a evitar tentaciones de abandono.

Pistachos para reducir el estrés y la presión arterial

Tal como indica un estudio publicado en “Hypertension”, una dieta que incluya los pistachos ayudan a reducir la presión arterial, la resistencia vascular periférica y el ritmo cardíaco en situaciones estresantes. Son ricos en grasas saturadas y no tienen colesterol, además de contener antioxidantes. “También presentan un alto contenido en minerales como el potasio, que es importante en la regulación de la tensión arterial por su efecto positivo sobre los vasos sanguíneos y por su capacidad para aumentar la excreción del sodio, mineral cuyo exceso está relacionado con la hipertensión arterial”, ha comentado la doctora Nieves Palacios para Europa Press.

Según podemos ver en la investigación realizada, los alimentos que consumimos influyen en nuestro modo de respuesta ante determinadas situaciones. “Acontecimientos diarios, como el estrés laboral, un plazo de tiempo corto para realizar un trabajo o hablar en público, pueden incrementar la presión arterial, y sabemos que no podemos evitar todos los factores que nos causan estrés en nuestras vidas”, dice Sheila West, principal autora del estudio.

Partiendo de esto y de los beneficios que ya conocíamos sobre los pistachos, podemos por tanto, recomendar su inclusión en la dieta, ya que es un complemento que os ayudará mucho, especialmente en lo referido a problemas cardiovasculares.

Escrito por | 24 de julio de 2012 | 0 comentarios
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Los neandertales ya incluían vegetales en su dieta

Hasta ahora, pensábamos que eran predominantemente carnívoros, pero los últimos estudios reflejan que la dieta neandertal también incluía muchos vegetales. El estudio se ha hecho mediante el análisis de los restos dentales de varios individuos que habitaban La Cueva del Sidrón, en Asturias.

En el cálculo dental, se encontraron moléculas de almidón, entre otras cosas, y este es un elemento presente en tubérculos, legumbres o frutos secos. Según el estudio realizado, los neandertales consumían, además, más tipos de plantas de los que podíamos pensar.

Por ejemplo, uno de los individuos analizados había comido aquilea y camomila, ambas de sabor amargo. “El hecho de tomar este tipo de plantas con escaso valor nutritivo es sorprendente; nosotros sabemos que los neandertales las encontrarían amargas, así que probablemente las debieron seleccionar por razones que van más allá de su sabor”, explican los responsables del estudio.

Según parece, los neandertales ya tenían conocimientos sobre el valor medicinal de ciertas plantas, y es por esto que las incluían en su dieta. “La carne era claramente primordial, pero nuestra investigación pone de manifiesto una alimentación bastante más compleja que la que creíamos hasta ahora que tenían”, han comentado sobre los datos encontrados.

Foto El País

Un análisis podría predecir el efecto rebote

Es el último descubrimiento realizado por el Centro de Investigación Biomédica en Red Obesidad y la Nutrición (CIBERobn). Al parecer, midiendo mediante un análisis de sangre el ratio entre la leptina- que inhibe las ganas de comer- y la grelina- que despierta la sensación de apetito, se podrá calcular por anticipado si un paciente recuperará rápidamente el peso perdido al hacer una dieta.

Esta información puede resultar muy útil para estudiar el tipo de dieta adecuado a cada persona. “Una vez identificadas las características diferenciales entre pacientes partiendo de los niveles de leptina y grelina, se podría adecuar la dieta a cada caso para garantizar el éxito de su resultado y evitar que se pueda volver a recuperar peso, lo cual supone un salto cualitativo en el campo de la endocrinología y abre la puerta a nuevas dianas terapéuticas para luchar contra la obesidad”, ha explicado la doctora Ana B. Crujeiras, autora principal del estudio.

Además, se trata de una herramienta no invasiva y que, como podéis comprobar, puede ayudarnos mucho para lograr llevar una dieta equilibrada y cuidar así nuestro organismo.

Vía La Razón

Crean un bizcocho saludable bajo en grasas

Sustituyendo las grasas por la inulina, una fibra dietética natural baja en calorías, un grupo de investigadoras del Consejo Superior de Investigaciones Científicas y la Universidad Politécnica de Valencia han conseguido crear un nuevo tipo de bizcocho mucho más sano que los que acostumbramos a comer.

La idea parte de la necesidad de crear nuevos productos para ayudar a solventar problemas como la obesidad, las enfermedades coronarias o la diabetes, cada vez más presentes en nuestra sociedad. “La industria está respondiendo a esta demanda de nuevos productos aplicando conocimientos sobre nutrición en la elaboración de productos funcionales para mejorar la salud de los consumidores”, comenta Ana Salvador, del CSIC.

Se hicieron diversas pruebas sustituyendo las grasas por inulina, desde el 35% de sustitución al 100%, evaluando la textura, color y sabor del producto para cada grado de sustitución. Finalmente, tras la prueba de los catadores, se determinó que consideraban igual los alimentos que tenían hasta un 70% de sustitución.

“Se trata de un producto que fácilmente podría llegar al mercado. Primero, porque las catas que hemos llevado a cabo demuestran que sería aceptado por la población, pero sobre todo porque el proceso de sustitución de las grasas por la inulina sería muy fácil de implementar en la industria alimentaria”, explica Isabel Hernando, de la UPV.

El café verde puede ayudarte a adelgazar

Ya conocemos un nuevo alimento que puede ayudarte en la lucha contra los kilos de más. Se trata del café verde. Según ha descubierto un grupo de investigadores de Estados Unidos, a través de un estudio realizado con 16 personas con sobrepeso u obesidad, este producto puede ser un gran aliado de las dietas. Indican que consumiendo 28 gramos de extracto de café verde cada día, estos individuos perdieron un 10% de su peso corporal.

Los sujetos, además, realizaron ejercicio físico durante el proceso, por lo que Joe Vinson, de la Universidad de Scranton, confirma que “consumir múltiples cápsulas de extracto de café verde al día -mientras se sigue una dieta baja en grasas y se practica ejercicio regularmente- parece ser una manera segura, eficaz y barata de bajar de peso”.

La explicación al fenómeno procede, tal como explica Vinson, del ácido clorogénico que está presente en los granos sin tostar. Cuando los granos se tuestan para darles el color, aroma y sabor característico del café, pierden esta propiedad, pero los granos de café verde la mantienen. Por ello también, tienen poco aroma y un sabor amargo.

Pescado para evitar el envejecimiento cerebral

Aquellos que consumen poco pescado tienen un menor volumen cerebral. Así lo afirma un estudio realizado por la Universidad de California, según el cual, esta diferencia de volumen equivaldría a unos dos años de envejecimiento estructural del cerebro.

Según Jorge Matís-Guiu, del Hospital Clínico San Carlos, de Madrid, “”el estudio llega a confirmar evidencias anteriores que constatan cómo una dieta rica en determinados pescados favorece una menor atrofia y menos envejecimiento cerebral”.

“Los niveles circulantes de ácido docosahexaenoico (DHA) y ácido eicosapentanoico (EPA), ambos ácidos grasos poliinsaturados esenciales de la serie omega-3, se han relacionado con un menor riesgo de demencia”, indican los autores, que han seleccionado a más de 1.000 participantes para el estudio. Se les realizó una resonancia magnética del volumen cerebral y diversos test cognitivos. Además se tuvieron en cuenta los niveles de glóbulos rojos de los ácidos DHA Y EPA.

Los datos revelan que las personas con menores niveles de DHA tenían un volumen cerebral menor en comparación con los que consumían más pescado. Y un dato muy importante: los que menos Omega-3 (salmón, sardinas, arenques, sábalo o verdel) ingerían eran los que puntuaban más bajo en la función ejecutiva, como resolver problemas o pensar en abstracto, y poseían menor memoria visual.