Comer pan ayuda a cumplir con la dieta

Hasta ahora, siempre hemos creído que el pan es una de las cosas de las que hay que prescindir casi de inmediato si pretendemos bajar unos kilos. Sin embargo, según los resultados de una investigación llevada a cabo en el hospital La Paz, de Madrid, es un alimento que en cierta forma podría ayudarnos a bajar de peso.

Tal como explica Europa Press, el experimento lo realizaron con dos grupos de mujeres, que siguieron dietas hipocalóricas de 1.500 calorías diarias, pero una de ellas llevaba pan y la otra no lo incluía. Ambos grupos perdieron unos 4 kilos de peso, por lo que en ese sentido no es que el pan adelgace, obviamente. Sin embargo, en el grupo que había consumido pan, se detectó una mejora del perfil calórico y nutricional, así como una mayor sensación de saciedad.

También hubo diferencias en el número de abandonos, siendo superior entre las chicas de la dieta sin pan. Los autores concluyen, por tanto, que la inclusión o exclusión de este alimento en una dieta no es tan determinante como creíamos.

Así que, ya veis, quizá tomar pan de vez en cuando mientras hacemos dieta pueda ayudarnos a no pasar hambre y a evitar tentaciones de abandono.

La dieta mediterránea favorece la fertilidad masculina

Una dieta rica en verduras, legumbres, fruta y pescado ayuda a que los hombres tengan espermatozoides con buena movilidad. Esta es la conclusión a la que han llegado con un estudio realizado en la Escuela de Salud Pública, de la Universidad de Harvard, en el que también han participado investigadores de la Universidad de Murcia.

Para el experimento, se contó con 188 hombres. Se tomaron datos tanto de sus hábitos alimenticios como de su esperma. Se tuvieron también en cuenta factores como el tabaquismo, el índice de masa corporal (IMC), el ejercicio físico, el tiempo que llevaran sin mantener relaciones, etc. Analizando los parámetros, y siempre teniendo en cuenta estos últimos factores, los investigadores concluyeron que la dieta no afecta al número de espermatozoides, pero sí a su movilidad.

De esta forma, las dietas que incluyen de forma habitual carne roja, pizza, snacks, dulces o bebidas energéticas están relacionadas con una disminución del movimiento, mientras que la dieta mediterránea tenía un efecto positivo en el número de espermatozoides móviles.

Escrito por | 20 de diciembre de 2011 | 0 comentarios
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Los beneficios de comer fresas

Según un estudio publicado por la revista Plos One, los antioxidantes que contienen las fresas previenen la inflamación de la mucosa de nuestro estómago a causa del consumo de alcohol, las infecciones o la acción de algunos fármacos.

El experimento se realizó con ratas, a las que se suministró gran cantidad de etanol (alcohol etílico). Los animales que habían consumido extracto de fresas previamente sufrieron muchas menos lesiones estomacales a causa de la ingesta.

“Se podría pensar que nuestro estudio abre la posibilidad de emborracharse más sufriendo menos, pero ese no era nuestro fin”, han comentado desde la Universidad Politécnica de la Marche, en Italia. El equipo intenta demostrar las grandes propiedades de los compuestos de las fresas, como los antocianos, con gran poder antioxidante.

El hallazgo puede servir para crear fresas con mayor cantidad de antocianos para poder protegernos contra cosas más fuertes, como úlceras y otras enfermedades estomacales. También permitiría crear nuevos protectores gástricos.

Vía El Mundo

Los peligros de hacer dieta durante la primera mitad del embarazo

Según un estudio del Centro de Investigación Biomédica en Red-Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición (CIBERobn), hacer dieta durante la primera mitad del embarazo puede provocar que nuestros hijos sean obesos.

El equipo investigador ha demostrado que “la reducción calórica de las madres -no necesariamente severa, sino de sólo un 20%, es decir, unas 1.600 kilocalorías-produce alteraciones en la regulación hipotalámica del hambre-saciedad y gasto energético en la descendencia”.

Las alteraciones no se aprecian en edad joven, pero sí a medida que se va llegando a la edad adulta. El peligro es, sobre todo, para los varones, donde las diferencias metábolicas se aprecian mucho más.

El estudio, realizado con crías de 12 ratas, ha demostrado que la restricción durante el embarazo hace que la descendencia desarrolle menor inervación del tejido adiposo, lo que dificultará la movilización de los depósitos de grasa, facilitando la acumulación de los mismos.

Vía Europa Press