Necesidades diarias de proteínas

La cantidad de proteínas que se requieren cada día es un tema relativo, ya que depende de muchos factores. Depende de la edad, ya que en el periodo de crecimiento las necesidades son el doble o incluso el triple que para un adulto, y del estado de salud de nuestro intestino y nuestros riñones, que pueden hacer variar el grado de asimilación o las pérdidas de nitrógeno. También depende del valor biológico de las proteínas que se consuman, aunque en general, todas las recomendaciones se refieren a proteínas de alto valor biológico. Si no lo son, las necesidades serán aún más altas.

En general, se recomiendan de unos 40 a unos 60 gramos de proteínas al día (un gramo de proteína aporta 4 calorías) para un adulto sano, lo que viene resultar un aproximadamente un 20 por ciento de las calorías ingeridas. (Durante el crecimiento, el embarazo o la lactancia estas necesidades aumentan).

El máximo de proteínas que podemos ingerir sin afectar a nuestra salud, es un tema aún más delicado. Las proteínas consumidas en exceso, que el organismo no necesita para el crecimiento o para el recambio proteico, se queman en las células para producir energía. A pesar de que tienen un rendimiento energético igual al de los glúcidos, su combustión es más compleja y dejan residuos metabólicos, como el amoniaco, que son tóxicos para el organismo. El cuerpo humano dispone de eficientes sistemas de eliminación, pero todo el exceso de proteínas supone cierto grado de intoxicación que provoca la destrucción de tejidos e, incluso, la enfermedad o envejecimiento prematuro. Debemos evitar, pues, comer más proteínas de las estrictamente necesarias para cubrir nuestras necesidades.

Por otro lado, investigaciones muy bien documentadas, llevadas a cabo en los últimos años por el doctor alemán Lothar Wendt, han demostrado que los aminoácidos se acumulan en las membranas basales de los capilares sanguíneos para ser utilizados rápidamente en caso de necesidad. Esto supone que cuando hay un exceso de proteína en la dieta, los aminoácidos resultantes sigan acumulándose, llegando a dificultar el paso de nutrientes de la sangre a las células (microangiopatía).

Escrito por | 18 de mayo de 2012 | 0 comentarios
Categorias: Dietas con proteinas | Etiquetas: ,

Las proteínas

Las proteínas son los materiales que desarrollan mayor número de funciones en las células de todos los seres vivos. Por un lado, forman parte de la estructura básica de los tejidos (músculos, tendones, piel, uñas …) y, por otra parte, tienen funciones metabólicas y reguladoras (asimilación de nutrientes, transporte de oxígeno y grasas en la sangre , inactivación de materiales tóxicos o peligrosos …). También son los elementos que definen la identidad de cada ser vivo, porque constituyen la base de la estructura del código genético o ADN y de los sistemas de reconocimiento de organismos extraños en el sistema inmunitario.

Las proteínas son moléculas de gran tamaño formadas por largas cadenas lineales de sus propios elementos constitutivos: los aminoácidos. Existen unos veinte tipos de aminoácidos diferentes, que pueden colocarse en cualquier orden y repetirse de cualquier manera. Una proteína media está formada por unos cien o doscientos aminoácidos alineados, lo que da lugar a un número de posibles combinaciones abrumador. Y por si fuera poco, según la configuración espacial tridimensional que adopte una determinada secuencia de aminoácidos, sus propiedades pueden ser totalmente diferentes. Tanto los glúcidos como los lípidos tienen una estructura relativamente simple comparada con la complejidad y diversidad de las proteínas.

En la dieta de los humanos se puede distinguir entre proteínas de origen vegetal o de origen animal. Las proteínas de origen animal se encuentran en las carnes, los pescados, las aves, los huevos y los productos lácteos .. Las de origen vegetal se encuentran de forma abundante en los frutos secos, la soja, las legumbres, los champiñones y los cereales completos. Las proteínas de origen vegetal, tomadas en conjunto, son menos complejas que las de origen animal.

Como cada especie animal o vegetal está formada por su propio tipo de proteínas, incompatibles con las de otras especies, para poder asimilar las proteínas de la dieta antes deben ser partidas y convertidas en sus diferentes aminoácidos. Esta descomposición se realiza en el estómago y el intestino, bajo la acción de los jugos gástricos y los diferentes enzimas. Los aminoácidos obtenidos pasan a la sangre, y se distribuyen por los tejidos, donde se combinan de nuevo formando las diferentes proteínas específicas de nuestra especie.

Escrito por | 18 de mayo de 2012 | 0 comentarios
Categorias: Dietas con proteinas | Etiquetas: ,