La dieta de los colores

A priori, parece una idea un poco extraña, pero la dieta de los colores tiene una explicación muy bien fundamentada. Se basa en la premisa de que los pigmentos de que los alimentos de ciertos colores tienen determinados efectos en nuestra salud, por lo que comer alimentos de cinco colores distintos al día sería lo adecuado para nuestro cuerpo.

Los grupos serían los siguientes:

-Alimentos de color rosáceo o morado: contienen muchos antioxidantes y neutralizan los efectos de los radicales libres.

-Alimentos rojos y naranjas: contienen betacarotenos, por lo que ayudan a la piel, sobre todo en lo referente a los efectos del sol. Además, ayudan a eliminar toxinas y son buenos para los problemas circulatorios.

-Alimentos verdes: reducen el riesgo de problemas cardiovasculares, evitan el estreñimiento, y son buenos para el colesterol.

-Alimentos blancos: reducen el colesterol malo y la presión arterial.

-Alimentos azules: son buenos para el corazón.

-Alimentos amarillos o anaranjados: son beneficiosos para los huesos y dientes, además de ayudar para tener una buena piel y mantener una buena visión.

En la página de fuente puedes encontrar un menú tipo para que te hagas una idea de cómo deberías combinar los alimentos.

Vía Dietas

La dieta que te conviene según tu grupo sanguíneo

Hay dietas de todo tipo, pero una bastante conocida desde hace años es la que se rige por el grupo sanguíneo al que pertenezcas. Peter d’Adamo, su descubridor, clasificó los alimentos como beneficiosos, neutros o desaconsejados según el grupo al que pertenecemos cada uno.

-Grupo 0: este grupo es de metabolismo lento, pero tu organismo es fuerte y resistente. Puedes comer proteínas animales, presentes en carne (te conviene la roja) y pescado, así como verduras. Has de tener cuidado con frutas, lácteos y cereales, porque es algo que asimilas peor, por lo que debes controlar las cantidades.

– Grupo A: se ve afectado por las condiciones externas, como el estrés, que no facilitan sus digestiones. Le cuesta digerir las proteínas animales, y conviene que evite la carne y los lácteos, y en su lugar apueste por el pescado azul, los vegetales, las frutas y los cereales.

-Grupo B: también se ve afectado por el estrés, pero su organismo es más tolerante a ciertos alimentos, como los productos lácteos. Le conviene una dieta muy variada, con huevos, carne, vegetales, legumbres, lácteos… Debe evitar la carne de pollo y de cerdo, y no mezclar legumbres con cereales, por ejemplo.

-Grupo AB: Hereda cosas de A y de B, por lo que puede comer prácticamente de todo, evitando ciertas cosillas. Por ejemplo, no tolera del todo bien las carnes rojas o el trigo. Le convienen especialmente la soja, el tofu y el pescado.