Recupera tu figura después de las fiestas

Las Navidades son mala época para las dietas, porque entre las cenas de nochebuena y nochevieja y las sobras en días posteriores, cuesta mantener la línea y cuidarse.

Todavía queda el día de Reyes, pero vamos a ir dándote una serie de consejos que pueden ayudarte a volver a la normalidad y perder ese par de kilos que pueden sobrarte después de tanto exceso:

-Bebe mucha agua. Es importante que consumas muchos líquidos, pero especialmente agua.

-Elimina los dulces temporalmente de tu dieta. ¡Ya has consumido bastantes en los días anteriores!

-Haz cenas ligeras. Ya te hemos hablado en otras ocasiones de la importancia de desayunar fuerte y cenar ligero, pero en casos como éste, es aún más importante. Tampoco cenes justo antes de acostarte. Deja pasar unas horas antes de irte a la cama para hacer bien la digestión.

-Toma yogures desnatados en lugar de picotear.

-Reduce la sal en las comidas.

-Camina o haz ejercicio una hora al día. Deberías hacerlo siempre, pero para recuperar la forma es especialmente importante.

Empieza a cuidarte con cenas más ligeras

Cuando queremos adelgazar, siempre buscamos un montón de dietas rápidas o de remedios infalibles y a veces, no nos damos cuenta de que cuando lo que hay que perder es poco, el remedio puede pasar simplemente por cambiar algunos hábitos básicos de nuestra alimentación diaria.

Uno de ellos son las cenas copiosas. Aunque estamos acostumbrados a oír que hay que comer más fuerte y cenar de forma más ligera, lo cierto es que muchas veces nos metemos un gran atracón antes de ir a dormir, y al no haber tiempo para quemar esas calorías, esto puede convertirse un muy mal hábito para nuestra dieta, nuestro peso y nuestra salud.

Si tu costumbre es cenar muy fuerte, puedes empezar por variarlo unos tres días a la semana para ir acostumbrándote. Procura cenar ensalada, filete a la plancha, pescado o verduras al vapor… Acompáñalo de un postre también sano como fruta o un yogur. Una cena debe contener una ración de proteínas, una de verduras y una de hidratos de carbono. Intenta escoger alimentos que sean de fácil digestión.

Además, está demostrado que cenar de forma abundante puede provocarnos más tarde sensación de malestar, haciendo que tengamos pesadillas. Esto también ayuda a que desayunes adecuadamente y no algo rápido antes de salir corriendo de casa. Para empezar a cuidarte, es una idea bastante sencilla, así que ¿por qué no probar?

Vía Cocina y Comida Sana