La carne blanca

Una de las cosas de las que primero nos hace despedirnos el dietista son las carnes rojas, y aunque es una gran pérdida para los amantes de la carne, puedes seguir consumiendo este alimento mediante la carne blanca. La carne roja hace referencia a los segmentos vacuno, ovino y caprino, mientras que la blanca es la de porcino y la de las aves de corral.

Suele ser mejor consumir este tipo de carne porque en ella priman los ácidos grasos insaturados, más saludables. Podemos elegir, por ejemplo, carne de cerdo, de pollo o de pavo, que son muy tiernas y de fácil digestión.

Además, tienen menos colesterol que otro tipo de carnes, y aportan vitaminas y proteínas, pero siempre con un aporte calórico reducido y alrededor de un 10% de grasa por cada 100 gramos de producto.

Suelen ser menos sabrosas que las rojas, sí, pero en compensación son más sanas. No es que consumir carne roja sea malo como tal, pero debéis tener cuidado con las cantidades y controlarla más todavía en los casos en que tengáis riesgo o sufráis problemas cardíacos, o de ácido úrico, por ejemplo.

Cómo sobrevivir a las tentaciones veraniegas (II)

Hoy abordamos un tema delicado: las barbacoas.

¿Qué hacer en esos casos en que parece que elijas lo que elijas, provocarás un desastre en tu dieta? ¡Que no cunda el pánico!

Aunque te suene raro, elige costillas de ternera y no de cerdo. ¿Por qué? ¡Muy sencillo! Aunque la de cerdo contiene menos calorías, la carne de ternera es más saciante y el organismo no almacena tan fácilmente las calorías de ese tipo de carne. Además, evita el aceite en las carnes de barbacoa porque ya contienen suficiente grasa.

Otro detalle importante son las patatas… ¿Fritas o caseras? Pues, por supuesto, caseras. Contienen menos calorías y grasa que las de bolsa, que tienen mucho aceite. Este tipo de frituras arruina la línea porque además de las grasas, contiene muchos azúcares que el cuerpo asimila muy rápido.

Por último, el vino. Da igual que sea blanco o rosado, porque el aporte calórico es parecido, pero procura que no contenga mucho alcohol, a ser posible menos de 12 grados, ya que las bebidas alcohólicas son otro de los peligros a evitar.

Vía Enfemenino