El retorno de la hamburguesa 2

La dosis y el tipo de cocción

Otro punto a tener en cuenta es la dosis. A menudo las hamburguesas, especialmente si se toman en un establecimiento de comida rápida, sobrepasan los 100-130 gramos recomendados. Si la compras de carnicería es bueno que te ajustas a este peso.

Hay que hablar también del tipo de cocción: es importante asegurarse de que no está frita en aceites poco recomendables, reutilizados mil veces y que no se presente muy quemada. Si la haces en casa, es fácil de controlar: utilizar un chorro de aceite de oliva es suficiente.

¡Cuidado con la guarnición!

Otro aspecto que también puede convertir la hamburguesa en una comida poco equilibrado es la guarnición. Si además de ser un trozo de carne de 200 gramos está acompañado de un panecillo blanco de poca calidad y de un montón de patatas fritas muy aceitosas, la combinación es hiperenergética (todo el conjunto puede llegar perfectamente a las 800-1000 kcal). Por suerte, algunos restaurantes se esfuerzan por conseguir las mejores materias primas con las que preparar unas hamburguesas de tenedor y cuchillo que se acompañan de guarniciones vistosas y saludables.

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