Dietas Mediterranea

Cómo sobrevivir a las tentaciones veraniegas (I)

Cada vez está más cerca el verano, y con él llegan los helados, las terracitas, los granizados, las barbacoas…
Queremos darte algunos consejos para que mantengas la línea en esas ocasiones sin necesidad de privarte de todos los caprichos.

Uno de los dilemas cuando comemos fuera, sobre todo en dieta estricta, surge cuando tenemos que decidir entre tomar una ensalada o un sandwich. Fíjate bien en lo que lleva cada cosa.

Si escoges un sandwich, que contenga hortalizas y una fuente de proteínas magra (atún, salmón, jamón, pollo, etc.). Además, es preferible que contenga poco o nada de mayonesa o mantequilla.

Si prefieres ensalada, busca una completa, con hortalizas y proteínas, y que te traigan la salsa aparte para no abusar de ella.

Segundo dilema… Las terrazas. Casi siempre pedimos un refresco, pero es un gran error. Deberías tratar de sustituirlo por un zumo o bien agua con menta o limón, bebidas con menos calorías y azúcares,, que no arruinarán tu dieta. Eso no quita que puedas tomarte un refresco de vez en cuando, pero si estás a dieta, procura no abusar de estos caprichos y elige la versión light.

Vía Enfemenino

Alimentos que calman la ansiedad (II)

Continuamos hablando de los alimentos que pueden ayudaros a calmar los ataques de ansiedad cuando estáis en una dieta:

6. Frutas frescas: Aunque las frutas en general son muy beneficiosas, elegid las más consistentes, como manzana, pera, durazno o plátano. Son muy efectivas porque su sabor dulce ayuda mucho a calmar el hambre y la ansiedad.

7. Gelatina Diet: es una muy buena opción porque, además, tiene muy pocas calorías. Para saciaros un poco más, podéis combinarla con trocitos de frutas, con queso descremado o con yogur.

8. Caramelo: Según indica la fuente, disolver un caramelo ácido contribuye mucho a disminuir la ansiedad, especialmente si es antes de las comidas.

9. Gaseosa Diet: el gas nos hace sentir más llenos y no contiene muchas calorías, pero tampoco es bueno abusar.

10. Sopa de verduras: el líquido caliente es saciante y las verduras nos aportan fibra. Antes del plato principal, ayuda a que lleguemos con menos hambre.

Vía Alimentación Sana

Cocina light (II)

Continuamos con este curso acelerado de comida sana, para que vuestros platos no oculten ninguna sorpresa desagradable en forma de kilos.

-Con la carne es muy importante que seleccionéis las mejores partes. Es preferible que comáis filetes, solomillos, pechugas de pollo, etc. y evitéis la piel del pollo y los trozos grasos de la carne.

-En cuanto al pescado, olvídate de los grasos, como salmón o arenques, y en su lugar consume rape, lenguado, merluza, etc. Son preferibles los pescados blancos.

-Cocina con finas hierbas. Reemplaza la mantequilla y la sal, dentro de lo posible, por albahaca, menta, romero, eneldo, estragón, etc. Con un poco de aceite de oliva, el resultado será excepcional.

-Por último, en postres, procura sustituir el mascarpone por queso blanco o ricotta y realiza recetas con frutas en lugar de otras que son una bomba de relojería.

Seguro que con estos sencillos consejos, os vais dando cuenta de la cantidad de truquitos que hay para mejorar todas nuestras comidas diarias.

Vía Enfemenino

Cocina light (I)

Como ya hemos dicho otras veces, cambiar detalles pequeños de tu dieta puede hacer milagros.

Os detallamos algunos errores comunes y su solución:

-El aperitivo. A veces, creyendo que es muy sano, nos lanzamos a picotear zanahorias, tomatitos, etc. Aunque sean buenos alimentos, muchas verduras crudas pueden hacer más frágil nuestra flora intestinal. La cosa empeora cuando, además, tomamos salsas de mayonesa, guacamole, etc.

En lugar de eso, prepara salsas más ligeras donde puedas untar las verduras o trocitos de pollo, o bien sustituye esos aperitivos por pequeños canapés como: una rodaja de rábano + salmón ahumado + queso blanco.

-Un error muy común es bañar, literalmente, las cosas en aceite o vinagre. Para evitar que eso nos perjudique, elige vinagres poco ácidos, como el de manzana, el de Jerez o vinagre balsámico. En algunas recetas, también puedes usar zumo de limón, naranja o pomelo. Otro truco es echar una cucharada de agua para aligerar la vinagreta.

-En salsas espesas, puedes probar a utilizar yogur, queso blanco o petit suisses en lugar de mayonesa.

-¡Cuidado con las frituras! Es muy importante que, además de alimentos sanos, estén cocinados adecuadamente. Las verduras no necesitan tanto aceite como otras comidas, por lo que es preferible cocinarlas al vapor, en wok o al horno, según la receta.

Hasta aquí la primera parte de consejos para que cocinéis mucho más sano.

Vía Enfemenino

Empieza a cuidarte con cenas más ligeras

Cuando queremos adelgazar, siempre buscamos un montón de dietas rápidas o de remedios infalibles y a veces, no nos damos cuenta de que cuando lo que hay que perder es poco, el remedio puede pasar simplemente por cambiar algunos hábitos básicos de nuestra alimentación diaria.

Uno de ellos son las cenas copiosas. Aunque estamos acostumbrados a oír que hay que comer más fuerte y cenar de forma más ligera, lo cierto es que muchas veces nos metemos un gran atracón antes de ir a dormir, y al no haber tiempo para quemar esas calorías, esto puede convertirse un muy mal hábito para nuestra dieta, nuestro peso y nuestra salud.

Si tu costumbre es cenar muy fuerte, puedes empezar por variarlo unos tres días a la semana para ir acostumbrándote. Procura cenar ensalada, filete a la plancha, pescado o verduras al vapor… Acompáñalo de un postre también sano como fruta o un yogur. Una cena debe contener una ración de proteínas, una de verduras y una de hidratos de carbono. Intenta escoger alimentos que sean de fácil digestión.

Además, está demostrado que cenar de forma abundante puede provocarnos más tarde sensación de malestar, haciendo que tengamos pesadillas. Esto también ayuda a que desayunes adecuadamente y no algo rápido antes de salir corriendo de casa. Para empezar a cuidarte, es una idea bastante sencilla, así que ¿por qué no probar?

Vía Cocina y Comida Sana