Dietas Mediterranea

Dietas de mantenimiento

Una vez conseguimos el peso que queremos con una dieta, es necesario mantenernos en el objetivo conseguido. Para ello, realizaremos una dieta de mantenimiento.

Este tipo de alimentación tiene que ser equilibrada y aportarnos los suficientes hidratos de carbono, proteínas, vitaminas y minerales. Además, deben incluir cinco comidas al día.

Los consejos más importantes que debes seguir son:
-Sustituir azúcar y miel por sacarina
-Desgrasar caldos y consomés
-Alejarte de bebidas alcohólicas y refrescantes
-Tomar verduras, como mínimo, una vez al día y legumbres dos veces a la semana
-En cuanto a la carne, mejor de pollo, vaca o ternera, sin grasas ni piel
-El pescado debe ser poco graso
-No saltarse ninguna comida ni tomar menos cantidad
-Combínala con ejercicio diario, de unos 30 minutos, como caminar o hacer una rutina de ejercicios en casa

Vía Dietas

Combate la celulitis a través de tu dieta (III)

Si tienes el caso más extremo de celulitis, la fibrosa, lo sabrás porque es dura, se nota a simple vista e incluso a veces duele.

Si quieres reducir el problema, empieza por reducir el azúcar de tu dieta, sobre todo si es de tipo industrial y por la noche. Además, sería beneficioso para ti empezar a consumir más sustancias antioxidantes, como vitaminas E y C, carotenios, selenio y zinc. Puedes tomar todo tipo de verduras, semillas germinadas, legumbres, arroz integral, cerelaes integrales, sémola de trigo, pan de centeno, pescado azul, mariscos, carnes magras, huevos, yogures naturales enteros, queso fresco entero o 20% materia grasa, frutas, frutos secos, algunos aceites (de oliva, colza, nuez y de pepita de uva), miel y té verde.

Por el contrario, has de reducir el consumo de patatas, maíz, postres lácteos azucarados y compotas de fruta, y evitar los azúcares por la noche, los zumos de frutas envasados, los alimentos 0% materia grasa, todo tipo de grasas cocinadas y frituras, charcutería, las partes grasas de la carne, carnes y pescados ahumados, platos precocinados, galletas, pan blanco, biscotes, bollería y dulces.

Vía Enfemenino

Combate la celulitis a través de tu dieta (II)

Si tu caso es de celulitis adiposa, cuando la piel se nota blanda y la celulitis empieza a verse sin necesidad de apretar, necesitas reducir grasas.

El problema es que comes más de lo que tu cuerpo consume, por lo que tomar menos materias grasas y productos transformados. Escoge alimentos frescos, ricos en vitaminas y minerales, y en proteínas.

Consume verduras, semillas germinadas, legumbres, arroz integral, cereales integrales, sémola, pan de centeno, pescado azul, marisco, carne magra, huevos, yogures naturales enteros, queso fresco entero, fruta, frutos secos, algunos aceites (de oliva, colza y pepita de uva), miel y té verde. Reduce las grasas animales (en especial, la mantequilla) y evita grasas procesadas, frituras,quesos, leche, charcutería, cordero, buey, cerdo ni las partes grasas de otras carnes, carnes y pescados ahumados, comida precocinada, gallegas, pan blanco, bollería y dulces.

El próximo día explicaremos qué hacer en caso de tener el tipo de celulitis más extrema.

Vía Enfemenino

Combate la celulitis a través de tu dieta

Casi todas las mujeres tienen algo de celulitis, aunque en unos casos es bastante más evidente que en otros. Si quieres ayudar a combatir en lo posible este problema, has de tener en cuenta qué tipo de celulitis tienes e introducir ciertos hábitos en tu dieta diaria.

-Si tienes celulitis infiltrada, de la que sólo se nota cuando aprietas, el principal problema es la retención de líquidos. En ese caso, has de limitar la sal y los productos que provocan este efecto, y aumentar en su lugar la vitamina E, C, K y P, así como la ingesta de flavonoides y proteínas. Consume verduras, semillas germinadas, legumbres, arroz integral, pescado azul, marisco, carne magra, huevos, fruta, frutos secos, algunos aceites (de oliva, colza, nuez y pepita de uva), miel y té verde.  Por el contrario, reduce el consumo de sal, cerdo, queso, yogures y alimentos integrales con alto contenido en fécula. Lo que has de evitar a toda costa son grasas procesadas, frituras, leche, charcutería, carne roja, carnes, pescados ahumados, platos precocinados, galletas, pan, biscotes, bollería y dulces.

Vía Enfemenino

Escrito por | 19 de julio de 2011 | 0 comentarios
Categorias: Dietas Mediterranea y Dietas para adelgazar y General | Etiquetas: , , , , ,

Adelgaza con el forking

¿Nunca has oído hablar de la dieta forking? Se trata, a grandes rasgos, de ingerir sólo alimentos que puedan tomarse con tenedor. Sólo se aplica este principio durante la cena, para corregir los excesos que se hayan cometido durante el día. Las manos, la cuchara y el cuchillo quedan fuera.

Se aplica el principio de desayunar fuerte, comer bien y cenar de forma ligera. De esta forma, tendrás más hambre en el desayuno, con lo que comerás algo menos después y tomarás para saciarte una pequeña merienda, que contribuirá a que cenes menos.

Se excluyen casi totalmente las grasas y azúcares rápidos por la noche, el momento en que más fácilmente se aposentan en nuestro organismo. Además, la limitación de las cantidades de cada bocado ayuda a que comamos menos.

No es un régimen drástico, por lo que a veces sólo se pierden 1 ó 2 kilos en tres semanas, pero de forma duradera. Es un hábito, más que una dieta, que ayuda a equilibrar nuestra alimentación.

Como ejemplo, algunos de los alimentos que podrías tomar para cenar serían verduras, cereales, legumbres y pescados. Por el contrario, habrías de suprimir galletas, pan, embutidos, yogures, frutas, mantequilla, queso de untar, patés o carnes.

Vía Enfemenino

Los alimentos antioxidantes

¿Quieres mantenerte joven por más tiempo? Pues los alimentos antioxidantes son la mejor fórmula para ello. Los que consumen diariamente este tipo de alimentos, almacenan los nutrientes que contienen y esto hace que estén menos expuestos a sufrir la erosión celular que provoca el envejecimiento de la piel.

No sólo previenen las arrugas, sino que también son efectivos protegiendo el cerebro ante enfermedades degenerativas relacionadas con la edad, como el Alzheimer.

Los principales antioxidantes son:

-Vitamina C: la hallarás en frutas, verduras crudas y frescas, brécol, perejil, perejil, guayaba, hinojo, coliflor, berro, pimiento, pepino, melón, papaya, fresas, coles de bruselas, todos los cítricos, los kiwis, y los tomates.
-Vitamina E: semillas, aceites vegetales (soja, maíz y girasol), germen de trigo, vegetales verdes, frutos secos, cereales y yema de huevo.
-Betacaroteno: puedes encontrarla en frutas y hortalizas de color rojizo, amarillo o anaranjado (zanahorias, albaricoques, espinacas, tomate, calabaza, melón y brécol).
-Zinc: moluscos, carnes magras, cereales y frutos secos.
-Magnesio: frutos secos
-Selenio: pipas de girasol, carne, pescado y ajo
-Glutation: frutas y verduras
-Coenzima Q-10: lo produce el cuerpo a partir de pescados azules, vísceras, carne, aceite de soja y cacahuetes.

Vía Dietas

Un componente de las mandarinas ayuda a combatir la obesidad

Como sabéis, de vez en cuando informamos sobre investigaciones que revelan datos curiosos sobre nuestro cuerpo. Pues bien, unos investigadores de la Universidad de Ontario Occidental en Canadá han descubierto que las mandarinas contienen una sustancia llamada nobiletina que ayuda a proteger contra la obesidad, la diabetes tipo 2 y la aterosclerosis.

Los autores de este estudio, realizado con ratones, han explicado que “los ratones tratados con nobiletina estaban protegidos frente a la obesidad y en los estudios a largo plazo, la nobiletina también protegió a estos animales de la aterosclerosis, la acumulación de placa en las arterias, que puede conducir a un ataque cardiaco o ictus. Este estudio allana el camino a futuros estudios para examinar si este es un tratamiento viable para el síndrome metabólico y las condiciones asociadas en la población”.

Vía Europa Press

Cómo tener un vientre plano (I)

En ocasiones, nos negamos a hacer dieta porque aunque nos sobra un poquito de algún lado, estamos en nuestro peso. Es muy común que, aunque delgadas, tengamos algo de barriguita. Por eso, vamos a darte los consejos que necesitas para reducir esa parte tan traicionera.

En cuanto a la alimentación,

-Escoge proteínas animales (carne magra, aves y pescado, huevos), cereales en pequeñas cantidades, verduras, raíces (zanahorias o rábanos), coles y puerros, frutos secos y frutas, chocolate negro, agua, té e infusiones.

-Reduce los platos en salsa, frituras, lácteos, pan blanco, bebidas gaseosas y zumos, frutas farináceas, legumbres secas, chicles, caramelos, tartas, bollería, patés, arroz, sémola…

-Procura comer a horas fijas, sentada y despacio, masticando entre 10 y 15 veces cada bocado.

-Mejor los platos cocidos que los crudos.

-No abuses de la sal.

-Huye de la comida rápida y los picoteos a deshora.

En la próxima entrega, nos centraremos en los ejercicios más adecuados con los que acompañar este tipo de alimentación.

Vía Enfemenino

La importancia del desayuno

Siempre hemos oído que es importante desayunar bien y que no podemos saltarnos ninguna comida, sobre todo si queremos mantener una dieta. Recomiendan comer muchas veces en pequeñas cantidades y no comer mucho en dos únicas comidas, por ejemplo.

Actualmente, se está llevando a cabo en Madrid una campaña llamada “Desayuno saludable”, orquestada por las consejerías de Sanidad y Educación.

Consiste en concienciar a los niños de la importancia de desayunar correctamente para desarrollarse de forma óptima y no sufrir problemas de obesidad.

El lema escogido es “Primero desayuna, después cómete el día”. Los talleres se llevan a cabo tanto en colegios como en centros de salud, donde les indican que lo más recomendable es tomar una rebanada de pan con aceite de oliva, un vaso de leche y una pieza de fruta. Se complementa con sesiones a profesores y padres para que fomenten estas ideas en los niños.

Desde el Ministerio de Sanidad, indican que no desayunar o no merendar son conductas que influyen mucho más de lo que pensamos en la obesidad.

Vía Europa Press

Cómo sobrevivir a las tentaciones veraniegas (II)

Hoy abordamos un tema delicado: las barbacoas.

¿Qué hacer en esos casos en que parece que elijas lo que elijas, provocarás un desastre en tu dieta? ¡Que no cunda el pánico!

Aunque te suene raro, elige costillas de ternera y no de cerdo. ¿Por qué? ¡Muy sencillo! Aunque la de cerdo contiene menos calorías, la carne de ternera es más saciante y el organismo no almacena tan fácilmente las calorías de ese tipo de carne. Además, evita el aceite en las carnes de barbacoa porque ya contienen suficiente grasa.

Otro detalle importante son las patatas… ¿Fritas o caseras? Pues, por supuesto, caseras. Contienen menos calorías y grasa que las de bolsa, que tienen mucho aceite. Este tipo de frituras arruina la línea porque además de las grasas, contiene muchos azúcares que el cuerpo asimila muy rápido.

Por último, el vino. Da igual que sea blanco o rosado, porque el aporte calórico es parecido, pero procura que no contenga mucho alcohol, a ser posible menos de 12 grados, ya que las bebidas alcohólicas son otro de los peligros a evitar.

Vía Enfemenino