Dietas con proteinas

Dieta DAP

Foto Woman

La dieta DAP tiene este nombre porque es una Dieta de Alto aporte de Proteínas. Es un método de adelgazamiento ideado por nutricionistas que se basa en reducir  las grasas e hidratos de carbono y aumentar el consumo de proteínas.

La reducción de los hidratos, tal como apuntan las fuentes, conduce a un proceso que se denomina cetogénesis. Esto quiere decir, tal como explican en ELLE, que “la energía comienza a obtenerse a partir de los cuerpos cetónicos, pequeños fragmentos de carbono que se producen cuando el organismo quema grasa corporal en vez de hidratos”.

Tiene además un efecto saciante, por lo que resulta muy fectiva para las personas que no están acostumbradas a hacer dieta y no quieren un régimen complicado que se les haga muy cuesta arriba. Es también una dieta indicada cuando quieres perder grasa localizada, lo que viene muy bien a las mujeres para quitarse de encima los michelines o cartucheras que tanta rabia nos dan.

En cuanto a la duración, estaría entre uno y dos meses, y como siempre, conviene que el médico dé el visto bueno antes de su realización. Hay que tener en cuenta que, al terminarla, es mejor que vayamos introduciendo los alimentos no permitidos poco a poco.

Vía ELLE Terra

Puntos importantes para aumentar tu masa muscular

A la hora de ganar masa muscular, algo que muchos hombres y algunas mujeres quieren (o necesitan por sus profesiones), es importante tener en cuenta una serie de cosas. En primer lugar, aunque es necesario que necesitaréis consumir más calorías si éste es vuestro objetivo, hay que procurar que el aumento de músculo suponga también una disminución de grasas.

Algunos especialistas recomiendan que los hombres aumenten entre 500 y 1000 las calorías que ingieren a diario, y en el caso de las mujeres, entre 250 y 500. Por supuesto, ello debe ir acompañado de un plan de ejercicio adecuado a nuestros objetivos.

En cuanto al tipo de alimentos que es importante consumir, destacaremos primero los carbohidratos. Los contienen alimentos como la avena, el yogur, el arroz blanco, los cereales, el maíz, el pan blanco…

Tampoco podéis olvidaros de las proteínas, aunque es importante el balance entre unos y otras. Cuantos más hidratos, menos proteínas necesitaréis. Podéis comer la pechuga de pollo sin piel, la pechuga de pavo sin piel, los huevos o la carne roja magra.

Evidentemente, esto son sólo unas pinceladas de lo que podéis hacer, ya que si queréis ganar músculo a través de una dieta sería conveniente que visitéis a un especialista que pueda aconsejaros en cada caso particular.

Vía Alimentación Sana

Una dieta rica en fibra y proteínas para mantener la línea

La dieta perfecta para no recuperar los kilos perdidos con un programa de pérdida de peso se basa en fibra y proteína.

Así lo revela un estudio realizado por la Fundación New Balance Centro de Prevención de la Obesidad en el Hospital de Niños de Boston publicado por la revista JAMA.

Investigadores americanos han dividido en tres grupos, 21 que habían perdido 10 a 15% en peso con un estándar de peso programa de pérdida. Cada grupo fue sometido a una dieta diferente de mantenimiento: la primera baja en grasa, con cereales, frutas y hortalizas (hidratos de carbono 60% del total de calorías, grasa 20%, proteínas 20%), y el segundo índice, bajo glucosa, con grasas saludables y legumbres, verduras y frutas (40% de carbohidratos, 40% de grasa y 20% de proteína), y la tercera, finalmente, un bajo contenido de hidratos de carbono (lo que representa 10% del total de calorías, grasa 60 %, proteínas 30%).

Si la reducción en la tasa metabólica basal, lo que resulta en un programa de pérdida de peso es uno de los factores que favorecen la recuperación del peso perdido, según los estudiosos fue a una dieta que minimizase esta reducción. Así, los más pobres de los hidratos de carbono, la tercera en los experimentos, demostraron ser el más adecuado para este propósito.

¿Pero esto es cierto? En realidad no. Los expertos son en cada caso de una sola opinión: una dieta deficiente en hidratos de carbono conduce a niveles más altos de cortisol, que es un indicador de estrés, y la proteína C reactiva, un marcador de inflamación, con el consiguiente riesgo de eventos cardiovasculares.

La mejor dieta, por lo tanto, es siempre la que no tiene límites o exceso de grasa o carbohidratos, y un buen suministro de fibras vegetales para limitar el aumento de la glucosa en sangre y de insulina después de una comida.

Escrito por | 17 de agosto de 2012 | 0 comentarios
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Dieta Scarsdale

Hoy vamos a hablarte de la dieta Scarsdale, diseñada por el doctor Herman Tarnower, y que destaca por el consumo de proteínas, en detrimento de azúcares y grasas. La dieta no debe extenderse más allá de dos semanas, pero después hay que seguir una dieta de mantenimiento para no recuperar el peso perdido.

La alimentación de la dieta sería la siguiente:

LUNES
• ALMUERZO: Fiambres magros; Tomates en rebanadas, a la parrilla o a fuego lento; Café, té o soda dietética.
• CENA: Pescado o mariscos; Ensalada mixta de hojas y vegetales; 1 rebanada de pan de proteínas; Toronja o fruta de la temporada.

MARTES
• ALMUERZO: Ensalada mixta de frutas; café o té.
• CENA: Hamburguesa sin grasa a la parrilla y en abundancia: tomates, lechuga, apio, aceitunas, colecitas de bruselas o pepino. Café o té.

MIÉRCOLES
• ALMUERZO: Atún o salmón con limón o vinagre; Toronja, melón o fruta de temporada. Café o té.
• CENA: Lonjas de cordero; lechuga, tomates, pepino, apio; Café o té.

JUEVES
• ALMUERZO: 2 huevos (en cualquier forma y sin grasa); requesón bajo en grasa; Calabacín, habichuelas o tomates; 1 rebanada de pan tostado; café o té.
• CENA: Pollo asado a la parrilla o en barbacoa, espinacas, pimientos verdes, habichuelas; café o té.

VIERNES
• ALMUERZO: quesos surtidos, espinacas; 1 tostada de pan. Café o té.
• CENA: Pescado o mariscos; Ensalada mixta y vegetales; 1 rebanada de pan; Café o té.

SÁBADO
• ALMUERZO: Ensalada de frutas; Café o té.
• CENA: Pavo o pollo asados; Ensalada de tomates y lechuga; Toronja o fruta de la temporada Café o té.

DOMINGO
• ALMUERZO: Pollo o pavo fríos o calientes; Tomates, zanahorias, col (cocinada), brócoli o coliflor; Café o té.
• CENA: Bisteck a la parrilla; Ensalada de lechuga, pepinos, apio y tomates; Coles de bruselas ; Café o té.

La cantidad de calorías diaria es baja, así que debes estar en perfecto estado de salud antes de empezar. Si quieres informarte más sobre esto, entra en la página de fuente.

Vía Dietas

¿Qué tipos de hidratos de carbono hay?

Hay dos tipos de carbohidratos con almidón , carbohidratos y azúcares simples. El azúcar simple se encuentran en productos de confitería, barritas de muesli, tortas y galletas, cereales, postres, refrescos y zumos y mermeladas y la miel, pero también contienen grasa. Carbohidratos con almidón se encuentra en las patatas, arroz, pan, cereales integrales, leche semidesnatada, yogur, frutas, verduras, frijoles y legumbres. Ambos tipos de sustituir eficazmente el glucógeno muscular. Los carbohidratos con almidón son los que tienen todas las vitaminas y los minerales en ellos, así como de proteínas. También son bajos en grasa, siempre y cuando no una bofetada en la carga de mantequilla y salsas grasas. Los alimentos con almidón son mucho más voluminoso por lo que puede ser un problema en realidad comer esa cantidad de comida para complementar con alternativas simples de azúcar es necesario.

Su sistema digestivo convierte los carbohidratos en los alimentos en glucosa, una forma de azúcar transportado en la sangre y transportados a las células para producir energía. La glucosa, a su vez, se descompone en dióxido de carbono y agua. Cualquier glucosa no utilizada por las células se convierte en el glicógeno – otra forma de hidratos de carbono que se almacena en los músculos y el hígado. Sin embargo, la capacidad del cuerpo de glucógeno se limita a unos 350 gramos; una vez que este ha alcanzado el máximo, cualquier exceso de glucosa se convierte rápidamente en grasa. Basar su comida principal y la mayor parte de su plato lleno de hidratos de carbono y pequeñas cantidades de proteínas, como carne, pollo y pescado. La proteína extra y vitaminas que necesite estarán en los hidratos de carbono ricos en almidón.

Escrito por | 5 de julio de 2012 | 0 comentarios
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La energía del combustible

Al igual que el combustible para un automóvil, la energía que necesitamos tiene que ser mezclado. La mezcla que se requiere es la siguiente:

Hidratos de carbono 57% (azúcar, dulces, pan, pasteles)

30% (grasas de productos lácteos, aceite)

13% de proteínas (huevos, leche, carne, pollo, pescado)

La producción de energía por gramo es el siguiente: hidratos de carbono – 4 calorías, grasas – Calorías y proteínas 9 – 4 calorías.

¿Qué hace un atleta de 50 kg requieren en términos de carbohidratos, grasas y proteínas?

Los hidratos de carbono – 57% de 2410 = 1374 calorías – a las 4 calorías / gramo = 1374 ÷ 4 = 343 gramos

Grasas – 30% de 2410 = 723 calorías – a los 9 calorías / gramo = 723 ÷ 9 = 80 gramos

Proteínas – 13% de 2410 = 313 calorías – a las 4 calorías / gramo = 313 ÷ 4 = 78 gramos

Nuestro atleta de 50kg requiere 343 gramos de carbohidratos, 80 gramos de grasa y 78 gramos de proteína

Necesidades diarias de proteínas

La cantidad de proteínas que se requieren cada día es un tema relativo, ya que depende de muchos factores. Depende de la edad, ya que en el periodo de crecimiento las necesidades son el doble o incluso el triple que para un adulto, y del estado de salud de nuestro intestino y nuestros riñones, que pueden hacer variar el grado de asimilación o las pérdidas de nitrógeno. También depende del valor biológico de las proteínas que se consuman, aunque en general, todas las recomendaciones se refieren a proteínas de alto valor biológico. Si no lo son, las necesidades serán aún más altas.

En general, se recomiendan de unos 40 a unos 60 gramos de proteínas al día (un gramo de proteína aporta 4 calorías) para un adulto sano, lo que viene resultar un aproximadamente un 20 por ciento de las calorías ingeridas. (Durante el crecimiento, el embarazo o la lactancia estas necesidades aumentan).

El máximo de proteínas que podemos ingerir sin afectar a nuestra salud, es un tema aún más delicado. Las proteínas consumidas en exceso, que el organismo no necesita para el crecimiento o para el recambio proteico, se queman en las células para producir energía. A pesar de que tienen un rendimiento energético igual al de los glúcidos, su combustión es más compleja y dejan residuos metabólicos, como el amoniaco, que son tóxicos para el organismo. El cuerpo humano dispone de eficientes sistemas de eliminación, pero todo el exceso de proteínas supone cierto grado de intoxicación que provoca la destrucción de tejidos e, incluso, la enfermedad o envejecimiento prematuro. Debemos evitar, pues, comer más proteínas de las estrictamente necesarias para cubrir nuestras necesidades.

Por otro lado, investigaciones muy bien documentadas, llevadas a cabo en los últimos años por el doctor alemán Lothar Wendt, han demostrado que los aminoácidos se acumulan en las membranas basales de los capilares sanguíneos para ser utilizados rápidamente en caso de necesidad. Esto supone que cuando hay un exceso de proteína en la dieta, los aminoácidos resultantes sigan acumulándose, llegando a dificultar el paso de nutrientes de la sangre a las células (microangiopatía).

Escrito por | 18 de mayo de 2012 | 0 comentarios
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Las proteínas

Las proteínas son los materiales que desarrollan mayor número de funciones en las células de todos los seres vivos. Por un lado, forman parte de la estructura básica de los tejidos (músculos, tendones, piel, uñas …) y, por otra parte, tienen funciones metabólicas y reguladoras (asimilación de nutrientes, transporte de oxígeno y grasas en la sangre , inactivación de materiales tóxicos o peligrosos …). También son los elementos que definen la identidad de cada ser vivo, porque constituyen la base de la estructura del código genético o ADN y de los sistemas de reconocimiento de organismos extraños en el sistema inmunitario.

Las proteínas son moléculas de gran tamaño formadas por largas cadenas lineales de sus propios elementos constitutivos: los aminoácidos. Existen unos veinte tipos de aminoácidos diferentes, que pueden colocarse en cualquier orden y repetirse de cualquier manera. Una proteína media está formada por unos cien o doscientos aminoácidos alineados, lo que da lugar a un número de posibles combinaciones abrumador. Y por si fuera poco, según la configuración espacial tridimensional que adopte una determinada secuencia de aminoácidos, sus propiedades pueden ser totalmente diferentes. Tanto los glúcidos como los lípidos tienen una estructura relativamente simple comparada con la complejidad y diversidad de las proteínas.

En la dieta de los humanos se puede distinguir entre proteínas de origen vegetal o de origen animal. Las proteínas de origen animal se encuentran en las carnes, los pescados, las aves, los huevos y los productos lácteos .. Las de origen vegetal se encuentran de forma abundante en los frutos secos, la soja, las legumbres, los champiñones y los cereales completos. Las proteínas de origen vegetal, tomadas en conjunto, son menos complejas que las de origen animal.

Como cada especie animal o vegetal está formada por su propio tipo de proteínas, incompatibles con las de otras especies, para poder asimilar las proteínas de la dieta antes deben ser partidas y convertidas en sus diferentes aminoácidos. Esta descomposición se realiza en el estómago y el intestino, bajo la acción de los jugos gástricos y los diferentes enzimas. Los aminoácidos obtenidos pasan a la sangre, y se distribuyen por los tejidos, donde se combinan de nuevo formando las diferentes proteínas específicas de nuestra especie.

Escrito por | 18 de mayo de 2012 | 0 comentarios
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Los glúcidos

Los glúcidos o hidratos de carbono son componentes formados por carbono, hidrógeno y oxígeno. Los dos últimos elementos se encuentran en los glúcidos en la misma proporción que en el agua, de ahí su nombre de hidratos de carbono, aunque su composición y sus propiedades no correspondan en absoluto con esta definición.

La principal función de los glúcidos es aportar energía al organismo. De todos los nutrientes que puedan ser utilizados para obtener energía, los glúcidos son los que producen una combustión más limpia en nuestras células y los que dejan menos residuos en el organismo. De hecho, el cerebro y el sistema nervioso solamente utilizan glucosa para obtener energía. De esta manera, se impide la presencia de residuos tóxicos (como el amoníaco, que es resultado de quemar proteínas) y el contacto de éstos con las delicadas células del tejido nervioso.

Una parte muy pequeña de los hidratos de carbono que ingerimos se emplea en la construcción de moléculas más complejas, junto con las grasas y las proteínas, que entonces se incorporarán a nuestros órganos. También utilizamos una porción de estos carbohidratos para conseguir quemar de forma más limpia las proteínas y grasas que se utilizan como fuente de energía.

Escrito por | 16 de mayo de 2012 | 0 comentarios
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La carne blanca

Una de las cosas de las que primero nos hace despedirnos el dietista son las carnes rojas, y aunque es una gran pérdida para los amantes de la carne, puedes seguir consumiendo este alimento mediante la carne blanca. La carne roja hace referencia a los segmentos vacuno, ovino y caprino, mientras que la blanca es la de porcino y la de las aves de corral.

Suele ser mejor consumir este tipo de carne porque en ella priman los ácidos grasos insaturados, más saludables. Podemos elegir, por ejemplo, carne de cerdo, de pollo o de pavo, que son muy tiernas y de fácil digestión.

Además, tienen menos colesterol que otro tipo de carnes, y aportan vitaminas y proteínas, pero siempre con un aporte calórico reducido y alrededor de un 10% de grasa por cada 100 gramos de producto.

Suelen ser menos sabrosas que las rojas, sí, pero en compensación son más sanas. No es que consumir carne roja sea malo como tal, pero debéis tener cuidado con las cantidades y controlarla más todavía en los casos en que tengáis riesgo o sufráis problemas cardíacos, o de ácido úrico, por ejemplo.