Dietas bajas en colesterol

Dieta veraniega

Lo principal en el verano es ingerir alimentos frescos y ligeros para una buena digestión en esta época. Las hortalizas son recomendables comerlas crudas y frescas como las ensaladas y frutas de la época veraniega, entre estas tenemos: pepino, apio, puerro, berenjenas, remolacha, calabacines, nabos, pimiento, zanahoria, lechuga, tomate, acelgas, rábanos. Estos alimentos ayudan al cuidado de la piel, incluso a un buen bronceado.

Los cereales son un buen alimento para el verano como el maíz que modera la glándula tiroides, se puede consumir como copos, en harina o sémola. El mijo es rico en fosforo, hierro y vitamina A, ayuda a la fatiga y la depresion; la cebada es propicia para el verano porque su agua tiene propiedades calmantes.

La bebida es muy importante en el verano, se debe beber por lo menos dos litros y medio diariamente de agua, se puede ingerir esta agua al alimentarse con hortalizas, frutas, verduras que además llevan vitaminas y minerales.

Una alimentación diaria puede ser en el desayuno un zumo de frutas natural, yogures naturales, pan integral, y por ultimo alguna fruta del tiempo.

En la comida se puede comer cereales integrales, ensaladas de verduras como berros, acelgas, lechuga, espinacas, escarola, endibias, etc.

Para la cena es recomendable comer pescado fresco, pollo, y pavo a la plancha, guisantes frescos, ensaladas verdes, y de postre frutas del tiempo o yogurt.

Estas comidas son muy ligeras para el verano que vienen de maravilla, pero también se pueden compaginar con otras comidas como con las carnes rojas esporádicamente.

Eliminar grasas en la dieta

Lo que más rico está es lo que más grasa contiene y resulta que para bajar de peso, es lo que tenemos que eliminar de nuestra dieta.

Pero para todo existen pequeños trucos, pues no tenemos que eliminar de manera drástica las grasas, podemos añadir un poquito de ellas en nuestra dieta.

Comer tocino, patatas fritas, chuletas… seguro que nos hacer ingerir una terrible cantidad de grasas, pero y elevar el nivel de colesterol y triglicéridos, sin embargo, las dietas nos hacen falta para consumir energía y hemos de aportarlas también a nuestra dieta. El truco está en conocerlas y tener información de qué cantidad y que clase de estas pueden llegar a resultar beneficiosas.

Existen dos clases de grasas: saturadas e insaturadas.

Las primeras son las causantes del colesterol malo, pero son necesarias. Hay que consumirlas pero en muy pequeña cantidad (un 10%). Estas se encuentran en los alimentos siguientes:

–                    carnes grasas (sobre todo en la piel)

–                    embutidos y fiambres

–                    leche , yogures y quesos (enteros)

–                    mantequilla y margarina

–                    pizzas

–                    helados

–                    golosinas

Las grasas insaturadas son las buenas, son las que producen el colesterol bueno. La parte negativa es que tienen muchas calorías y no podemos ponerles demasiado límite. Se encuentran en los siguientes alimentos:

–                    aceite de oliva y girasol

–                    aceitunas

–                    nueces, avellanas… (frutos secos)

–                    carnes magras y pescados azules

–                    cereales integrales

Teniendo esta información, hay que pasar a la acción y limitar el consumo en nuestra dieta diaria.

Hacer un menú semanal es muy importante, teniendo en cuenta la cantidad de grasa que puedes consumir. Comprar la carne sin piel ni grasa. Incluir pescado. Tener la fruta siempre presente, si es necesario, la ponemos delante nuestra para que nos apetezca, en un recipiente en la cocina. Incluye ensaladas en todas las comidas. Añade a tu desayuno zumos naturales y lácteos desnatados.

La cocina japonesa, recetas:

Comida japonesa, ¿sabes que es una de las más saludables?  Ayuda a mantener el peso adecuado, y mejora notoriamente el aspecto de la piel. La cocina japonesa es sumamente variada, por esto es bueno informarnos y tenerla muy en cuenta. No se trata solo de pescados, o de sushi. Los japoneses recomiendan comer suavemente, sin apuros, esto ayuda a comer menos ya que cuanto más rápido lo hagas, mas demorara en llegar la respuesta de saciedad desde tu cerebro.  Presta atención a la velocidad en la que comes, intenta estar relajado para no caer en ansiedades y tener tiempo suficiente. Los habitantes japoneses evitan las comidas rápidas, ricas en grasas… y continúan disfrutando, como hace siglos, de la esencia de sus platos bajos en grasas.  Es por eso que tienen la tasa de obesidad mas baja.
Algunos consejos japoneses: comer las verduras casi sin cocinar, da mucha saciedad, ingerir los productos lo más natural posible, evitar los preparados artificiales, darse tiempo para comer, elegir el pescado (atún, salmón, caballa, sardinas o calamares, son los más sanos), incluir cebollas, cítricos, manzanas, uvas o productos de soja, tomar té lo largo del día, suprimir el café (mejorará tu piel y tu organismo en general).

Aquí va una receta en 8 pasos: Sushi!!!

INGREDIENTES

* 400 g de Arroz
* 200 grs. de salmón
* 200 grs. de atún
* Alga nori
* Wasabi
* 1 Pepino
* Salsa de soja
* Jengibre marinado
PROCEDIMIENTO

1- Prepara el arroz (preferentemente para Sushi)

2- Corta el pepino en juliana.
3- Coloca las láminas de alga sobre una esterilla de bambú o sobre  papel film en una superficie plana.
4- Distribuye el arroz dejando una franja de unos 2 cm. aproximadamente a su alrededor.
5- Extiende una pequeña cantidad de Wasabi en el centro del arroz.
6- Coloca el pepino y pescado (cortado en tiras) encima del Wasabi.
7- Enrolla firmemente.
8- Cortar el rollo con un cuchillo afilado y mojado en rodajas (de aproximadamente 2 centímetros)

Se sirve acompañado de salsa de soja.

Sigue una dieta saludable y verás resultados en poco tiempo. ¿Qué dices… te animas?

Escrito por | 11 de junio de 2011 | 0 comentarios
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La dieta anticelulítica

Que la belleza está en el interior de las personas es una frase que se suele escuchar muchas veces, y yo creo que es muy cierto. Pero que a todos nos gusta vernos bien también es verdad, y más cierto aun es que a todos nos gusta que nos vean bien, a los ojos de los demás, nos gusta gustar.

Con el verano llega el calor, llega la playa, los trajes de baño, los biquinis, y es inevitable mostrar nuestro cuerpo.

Este es un tema que por lo general, no todas, a las mujeres las obsesiona. Llega el mes de Mayo y las integrantes femeninas de mi familia, que son muchas, se acuerdan de empezar con las dietas, y entonces se mantienen en huelga de hambre durante tres meses. ¿Porque nunca se acuerdan de empezar antes la dieta? Si comienzas en febrero, ¡no tendrás que hacer una dieta milagrosa que te mate de hambre! Y digo que este es un tema femenino, por experiencia en casa, nunca vi a mi padre preocupado por mostrar la panza en el verano, y se harta a comer durante todo el año.

Tenemos dietas de todo tipo y color, de más duración temporal y de menos también, con más promesas y menos.

La más llamativa, sobre todo por su nombre, es la dieta contra la celulitis.

Se trata de beberse en ayunas un vaso de zumo de pomelo, como desayuno un té, yogur, y una cucharada de germen de trigo. Al almuerzo un zumo de zanahorias con apio, y una ensaladita de verduras.

Para merendar otro zumito de pomelo o toronja, y para la cena un filete de pescado a la plancha. Antes de irnos para cama, otro zumito de pomelo. Importante y fundamental beberse dos litros de agua en el correr del día, pero fuera de la comida.

La dieta vegana

Quizá en alguna ocasión hayáis oído hablar de los veganos. Van un paso más allá que los vegetarianos. Los veganos no toman ningún alimento o subproducto de origen animal, aunque no suponga la muerte del mismo. De esta forma, no sólo rechazan la carne y el pescado, sino también los lácteos, la miel, etc.

Además, también procuran no llevar prendas para las que se hayan utilizado animales, como productos de lana, cuero…

Es habitual que tomen suplementos de vitamina B12, presente en los lácteos, para evitar así una anemia.

Un ejemplo de dieta vegana sería este:

-Desayuno
Una buena cantidad de fruta

Almuerzo
Una ensalada muy variada con germinados y semillas (girasol, calabaza, etc.)
Verduras (al vapor, estofadas, salteadas, etc.)
Arroz con lentejas o con garbanzos y algas

-Merienda
Una fruta, frutos secos o un vaso de leche vegetal (de almendra, de soja, horchata de chufa, etc.)

Cena
En invierno el veganismo aconseja empezar con una sopa y en verano con una ensalada.
Luego, unas verduras con una proteína vegetal (Tofu, seitán o gluten, tempeh, soja texturizada, etc.)

Vía En Buenas Manos

La dieta del pescado

Si no eres uno de esas personas anti-pescado, puede que esta opción te resulte interesante para perder un par de kilos. Se trata de una dieta que dura una semana y con la que se pierden unos 3 kilos.
El plan de alimentación sería el siguiente:

Desayuno: 1 infusión, 1 vaso de zumo de naranja y 4 galletas light.

Media mañana: 1 yogurt descremado.

Almuerzo: atún, caballa o jurel al natural y 1 fruta. Podrás comer la cantidad de pescado que desees.

Media tarde: 1 yogurt descremado.

Merienda: 1 infusión, 1 vaso de zumo de pomelo y 4 galletas light.

Cena: filete de merluza a la plancha o el horno, 1 taza de sopa de verduras casera y 1 fruta. Podrás comer la cantidad de pescado que desees.

Por supuesto, debes estar totalmente sano antes de iniciar esta dieta, ingerir mucha agua, utilizar edulcorante para las infusiones y condimentar tus comidas con sal (moderada) y zumo de limón.

Vía Nutridieta

Una semana de desintoxicación

Las comidas que ingerimos a diario, suelen no ser las más adecuadas para preservar el equilibrio de nuestra salud. Por ello, el organismo lentamente se va “contaminando”, sin poder ejercer correctamente sus funciones vitales.

Para sacar las malas influencias alimenticias de este y lograr reparar los daños ocasionados, se recomienda realizar una semana de desintoxicación.

Luego de realizar esta propuesta, la persona notará que ya no posee dolores de cabeza, hinchazón abdominal, dolores en las piernas, etc.

La misma consiste en:

  • Consumir abundante líquidos (no alcohol, no gaseosas con azúcar)
  • Comer entre  2 y 3 porciones de frutas al día.
  • Durante esta semana eliminar por completo las carnes rojas, las frituras, la comida chatarra.
  • Limitar el consumo de harinas.
  • Disminuir las cantidades de azúcar.
  • Si es fumador/a, disminuir el consumo de cigarrillo también.
  • Agregar verduras y hortalizas a sus comidas. Las mismas se pueden ingerir crudas o cocidas.
  • Ingerir a diario una porción pequeña (un puñadito) de frutas secas.
  • Incorporar a la dieta cítricos.

Con estos secretos de alimentación y la inclusión de algún tipo de ejercicio (puede incluir desde una caminata ligera al entrenamiento de gimnasio), el organismo eliminará lentamente todos aquellos componentes tóxicos o perjudiciales.

Luego de una semana, las molestias se habrán esfumado como por arte de magia.

Este plan se puede realizar por menor cantidad de tiempo, si es que se dificulta llevarlo a cabo una semana.

Somos lo que comemos, a no olvidar.

Fuente: biomanantial

La importancia del desayuno

Siempre hemos oído que es importante desayunar bien y que no podemos saltarnos ninguna comida, sobre todo si queremos mantener una dieta. Recomiendan comer muchas veces en pequeñas cantidades y no comer mucho en dos únicas comidas, por ejemplo.

Actualmente, se está llevando a cabo en Madrid una campaña llamada “Desayuno saludable”, orquestada por las consejerías de Sanidad y Educación.

Consiste en concienciar a los niños de la importancia de desayunar correctamente para desarrollarse de forma óptima y no sufrir problemas de obesidad.

El lema escogido es “Primero desayuna, después cómete el día”. Los talleres se llevan a cabo tanto en colegios como en centros de salud, donde les indican que lo más recomendable es tomar una rebanada de pan con aceite de oliva, un vaso de leche y una pieza de fruta. Se complementa con sesiones a profesores y padres para que fomenten estas ideas en los niños.

Desde el Ministerio de Sanidad, indican que no desayunar o no merendar son conductas que influyen mucho más de lo que pensamos en la obesidad.

Vía Europa Press

¿Cuáles son las cuatro fases de la dieta de Atkins? ¿En qué consiste y porque es tan eficaz?

Fase 1: Inducción

El consumo de calorías de los carbohidratos se limita a 20 gramos al día. Las fuentes de carbohidratos son principalmente de ensaladas y hortalizas que son bajas en almidón.

Fase 2: OWL (pérdida de peso en curso)

Los alimentos ricos en nutrientes y fibra, se agregan como fuentes de hidratos de carbono adicional, a una tasa mayor de 25 gramos durante la primera semana de esta fase, 30 gramos durante la segunda semana, y 30 gramos cada semana subsiguiente hasta que su peso se detiene a la baja. En ese momento, cuando la pérdida de peso se detiene, se debe llevar 5 gramos de carbohidratos de su ingesta diaria hasta que esté empezando a perder peso poco a poco.

Fase 3: Pre-Mantenimiento

Aumenta su ingesta de carbohidratos de 10 gramos cada semana hasta que su pérdida de peso es muy gradual.

Fase 4: Mantenimiento de por vida

Empezar a añadir una gama más amplia de las fuentes de hidratos de carbono, mientras que un seguimiento cuidadoso de su peso no sube. Su sentido de bienestar debe continuar. Si su peso comienza a subir, la facilidad de nuevo en dos cosas – la cantidad de carbohidratos que consume cada día, y cualquiera de los hidratos de carbono nuevos que han ido introduciendo. El Dr. Atkins dice que “este estilo de vida es el fundamento para una vida de mejor salud”.
Los cuatro principios de la Dieta Atkins

Según el Dr. Atkins, la dieta de Atkins tiene cuatro principios que constituyen el núcleo del método nutricional Atkins. Ellos son:
-Que vas a bajar de peso
-Que vas a mantener su pérdida de peso
-Que vas a alcanzar una buena salud
-Que sentarás las bases permanentes para la Prevención de Enfermedades

¿Porqué es tan efectiva es la dieta de Atkins?

Si nos atenemos a ella, es eficaz.  Vas a perder peso y no recuperarlo. El problema es pegarse a él,  su cumplimiento. Durante la primera parte de esta década, aproximadamente el 10% de los adultos, se encontraban en algún tipo de dieta Atkins, baja en carbohidratos. Sin embargo, la obesidad y el sobrepeso continúan aumentando desenfrenadamente durante este tiempo. La locura de baja en hidratos de carbono prácticamente no hizo mella en absoluto en la lucha contra la obesidad, no a nivel nacional, de todos modos. El problema no era que los carbohidratos o hidratos de carbono de bajo bien no hacer el trabajo que hacen. El problema era, y sigue siendo, que las personas abandonan la dieta, como lo hacen con la mayoría de las otras dietas. Estudio tras estudio encontró que después de dos o tres años, la gran mayoría de la gente que empezó bien con Atkins no se mantuvo a largo plazo. A medio plazo de la dieta de Atkins tiende a obtener mejores resultados que la mayoría de las otras dietas.

Fuente: dieta Atkins

La dieta de Atkins

La dieta de Atkins es también conocido como el método nutricional Atkins. Fue creado por el Dr. Robert Atkins, cardiólogo estadounidense. El Dr. Atkins utiliza su dieta ideada para ayudar a sus pacientes. Robert Atkins escribió una serie de libros, la dieta del Dr. Atkins, la  Revolución fue su primer libro y fue escrito en 1972. Más tarde, los libros revisados sus especificaciones originales, sin embargo, nunca se mudó lejos de los conceptos originales de carbohidratos bajos (carbohidratos) y el control de la insulina.

El Dr. Atkins se graduó de la Universidad de Michigan en 1951, recibió su grado médico de Weill Cornell Medical College en 1955, pasó a especializarse en cardiología y medicina complementaria. Murió el 8 de abril de 2003.

La idea central del enfoque nutricional Atkins es reducir de manera significativa, hidratos de carbono (carbohidratos) en la ingesta. La dieta Atkins es un programa de alimentación en cuatro fases, en combinación con suplementos de vitaminas y minerales, así como el ejercicio regular.

El Dr. Atkins dijo que hay factores cruciales no reconocidos en nuestros hábitos alimenticios que nos hacen la grasa. El principal factor que nos hace subir de peso es el consumo de carbohidratos refinados, especialmente el azúcar, el jarabe de maíz alto en fructosa, y la harina. Cuando en la dieta de Atkins, los  interruptores del cuerpo de la dieta es el metabolismo de la glucosa como combustible para quemar su propia grasa que almacena en su cuerpo, este cambio es llamado cetosis. Cuando nuestros niveles de glucosa son bajos, nuestros niveles de insulina son bajos. La cetosis se activa cuando nuestros niveles de insulina son bajos. En otras palabras, cuando nuestros niveles de glucosa son bajos, nuestros cuerpos cambiar al uso de las reservas propias de la grasa, como fuente de energía.

Tan pronto como comemos, nuestros niveles de glucosa aumentan, lo que provoca que nuestros niveles de insulina estén en aumento. Los carbohidratos refinados están llenos de glucosa que entra en la sangre rápidamente. Otros tipos de hidratos de carbono, lo que llamamos “carbohidratos buenos”, no tienen un impacto tan fuerte sobre los niveles de glucosa en la sangre, en comparación con los carbohidratos refinados. Durante la cetosis, parte de la grasa (lípidos) que almacena en las células grasas, se transfieren a la sangre (lipólisis).

Durante esta ventaja metabólica del cuerpo, también se deshace de algunas calorías que están sin usar.

El Dr. Atkins había hablado mucho de carbohidratos netos. Los carbohidratos netos son los carbohidratos totales con menos fibra y alcoholes de azúcar. Los alcoholes de azúcar tienen un efecto mínimo sobre los niveles de azúcar en la sangre. Los mejores hidratos de carbono, dijo el Dr. Atkins, son los que tienen una carga de glucémica baja. El Dr. Atkins también dijo que una persona que consume  grasas saturadas, debe reducirse a un máximo del 20% de todas sus calorías consumidas.

Atkins dijo que para los pacientes con diabetes tipo 2 o síndrome metabólico, la dieta Atkins, baja, ya veces incluso elimina la necesidad de medicamentos. Sin embargo, profesionales de la diabetes, advierten que si bien los carbohidratos y la observación de la ingesta de glucosa son una parte vital del cuidado de la diabetes, la dieta de Atkins no es una solución sencilla para la enfermedad.
Fuente: dieta atkins